Petróleos Paraguayos (Petropar) aplicó desde este jueves un nuevo reajuste de combustibles, con un incremento de G. 495 por litro para sus dos tipos de diésel y de G. 150 para la nafta Aratirí 97. La medida llega poco más de un mes después del aumento de agosto y vuelve a presionar sobre uno de los principales costos del transporte y la logística nacional.
¿Cuánto subieron los combustibles de Petropar?
Desde este 24 de septiembre, el Diésel Porã pasó de G. 8.290 a G. 8.785 por litro, mientras que el Diésel Mbarete aumentó de G. 10.300 a G. 10.795. En ambos casos, el incremento aplicado por la petrolera estatal fue de G. 495 por litro.
La Nafta Aratirí 97, en tanto, pasó de G. 8.840 a G. 8.990, una diferencia de G. 150 por litro. Petropar decidió mantener sin modificaciones dos de sus naftas: Kape 88 continúa en G. 6.990 y Oikoite 93 en G. 7.490 por litro.
Los precios vigentes quedan de la siguiente manera:
- Diésel Porã: G. 8.785 por litro, sube G. 495.
- Diésel Mbarete: G. 10.795 por litro, sube G. 495.
- Nafta Aratirí 97: G. 8.990 por litro, sube G. 150.
- Nafta Oikoite 93: G. 7.490, sin variación.
- Nafta Kape 88: G. 6.990, sin variación.
¿Por qué Petropar volvió a aumentar sus precios?
El nuevo tarifario aparece después de varias semanas de presión sobre el mercado paraguayo debido al encarecimiento internacional del petróleo y sus derivados.
La semana pasada, el presidente de Petropar, William Wilka, había señalado que la empresa analizaba sus reposiciones previstas para la segunda mitad de septiembre y octubre antes de adoptar una decisión sobre sus precios.
Wilka había explicado que la intención era sostener los valores durante el mayor tiempo posible y, en caso de aplicar modificaciones, hacerlo de manera gradual.
El escenario externo había permitido inicialmente que Petropar amortiguara parte del incremento mediante sus existencias. Sin embargo, los precios de reposición constituyen una variable central para determinar cuánto tiempo puede mantenerse una tarifa cuando las cotizaciones internacionales permanecen elevadas.
¿Cuánto aumentó Petropar en poco más de un mes?
El reajuste adquiere mayor dimensión al compararlo con la modificación aplicada el 17 de agosto. Entonces, Petropar había aumentado G. 300 por litro sus combustibles.
Con el ajuste de este jueves, el Diésel Porã acumula G. 795 de aumento respecto del precio anterior al reajuste de agosto. Lo mismo ocurre con el Diésel Mbarete: la suma de ambas modificaciones representa G. 795 adicionales por litro en poco más de un mes.
En términos porcentuales, tomando como referencia el precio inmediatamente anterior a esos dos aumentos, el incremento acumulado ronda el 10% para el Diésel Porã y aproximadamente 8% para el Diésel Mbarete.
El comportamiento de la nafta es diferente. Petropar preservó los valores de las opciones de 88 y 93 octanos, mientras concentró el nuevo ajuste en la Aratirí 97. Esa diferenciación reduce el impacto inmediato sobre los consumidores que utilizan las variedades que permanecieron sin cambios.
¿Cómo puede impactar el aumento del diésel en otros precios?
El diésel tiene una incidencia que trasciende al automovilista particular porque constituye un insumo relevante para transporte de cargas, distribución, producción agrícola, maquinaria y diferentes actividades productivas.
Por esa razón, un aumento de G. 495 por litro puede elevar los costos operativos de sectores que consumen grandes volúmenes de combustible. La magnitud con la que eventualmente se traslade a precios finales dependerá, sin embargo, de factores como la estructura de costos de cada actividad, contratos, márgenes y evolución posterior del combustible.
El impacto tampoco es idéntico para todos los consumidores. Quienes utilizan Kape 88 y Oikoite 93 no enfrentarán un incremento directo con esta modificación, mientras que transportistas y empresas dependientes del diésel absorben el reajuste completo desde este jueves.
La evolución de los combustibles es además relevante para la inflación porque los costos logísticos pueden transmitirse indirectamente a otros bienes y servicios. Esto no significa que un reajuste produzca automáticamente un aumento equivalente en los precios finales, sino que agrega presión sobre determinadas estructuras de costos.
¿Qué implica el nuevo reajuste de Petropar?
La política de precios de Petropar tiene una dimensión adicional por tratarse de una empresa estatal que participa directamente en el mercado de combustibles. Sus decisiones inciden sobre consumidores y constituyen una referencia dentro del sector.
Esto coloca bajo observación la capacidad de la petrolera de equilibrar dos objetivos: trasladar los mayores costos internacionales para preservar su sostenibilidad financiera y, al mismo tiempo, administrar el impacto de los reajustes sobre consumidores y actividades productivas.
El segundo incremento en poco más de un mes también vuelve a poner el foco sobre la exposición de Paraguay a las fluctuaciones externas. Al ser un país importador de derivados del petróleo, los movimientos internacionales terminan condicionando los costos internos y el margen de intervención de la petrolera estatal.
¿Qué puede pasar con los precios después de esta suba?
La evolución dependerá principalmente del comportamiento de los precios internacionales de los hidrocarburos, los costos de reposición y las condiciones bajo las cuales Petropar adquiera nuevos cargamentos.
La petrolera había anticipado que analizaría precisamente las reposiciones correspondientes a la segunda mitad de septiembre y octubre antes de modificar sus precios. El reajuste finalmente aplicado confirma que el margen para mantener sin cambios el diésel se redujo.
El nuevo tarifario deja, además, una señal diferenciada: Petropar mantuvo sin variación las naftas de 88 y 93 octanos, pero trasladó G. 495 al diésel. La evolución de los costos internacionales determinará ahora cuánto tiempo puede mantenerse esta nueva estructura de precios.