Pedagogía de la incertidumbre
Un actor argentino, de esos de la generación digital, dijo en una entrevista que cuando cursaba el tercer año de la secundaria cayó en la cuenta de que lo que le estaban enseñando no le serviría para lo que él quería ser. Así que decidió abandonar el colegio e irse a estudiar actuación. Hoy es un actor bien cotizado y presente en las carteleras más exitosas.
Convengamos en que semejante actitud no es la común y corriente en un adolescente de 15 o 16 años. A esa edad, un muchacho está atrapado en un sistema que comienza en el hogar, sigue en la escuela y se perfecciona en el colectivo social. “Dejar el colegio” no es una conducta que merezca premio, ni siquiera comprensión sino más bien castigo y severos pronósticos de fracaso.
¿Cuántos de nosotros nos hemos planteado alguna vez la pr...