Tras años de un dinamismo económico envidiable en la región, las recetas que trajeron al país hasta aquí ya no bastan para asegurar el futuro. Así lo ha dejado en claro la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, durante su reciente visita a Asunción.
El diagnóstico es contundente: los ingredientes que aceleraron el crecimiento paraguayo no serán los mismos que logren sostenerlo en la próxima fase.
El mensaje del organismo multilateral no es una crítica al camino recorrido, sino una advertencia pragmática sobre los límites del modelo actual. Paraguay ha hecho la tarea en materia de consolidación fiscal y reducción de la pobreza, logrando focalizar el gasto social en las zonas rurales sin necesidad de hipertrofiar el tamaño del Estado.
Sin embargo, la dependencia de los commodities y los recursos naturales expone al país a la volatilidad externa y frena su potencial de desarrollo a largo plazo. La meta ahora es la evolución hacia una economía de mayor valor agregado.
El rol de las instituciones y el capital privado
Para transitar con éxito hacia esta nueva etapa, el Banco Mundial apunta a un factor estructural: el fortalecimiento de las instituciones. Sin una seguridad jurídica robusta, marcos regulatorios modernos y un clima de negocios predecible, será imposible atraer el volumen de inversión privada que el país requiere.
Paraguay aspira a consolidarse como el hub logístico y energético de la región. No obstante, cerrar la brecha en infraestructura, transporte y conectividad digital demanda recursos que exceden las capacidades del erario público.
La clave radica en un salto cualitativo del capital privado, tanto nacional como extranjero, transformando la estabilidad macroeconómica en un imán para proyectos estratégicos de alto impacto.Una alianza renovada para el futuro
Coincidiendo con este llamado a la reforma, el Grupo Banco Mundial ha materializado su compromiso con el país mediante dos hitos institucionales:Nueva Oficina Integrada: Bajo el liderazgo de Boris Weber, la nueva sede en Asunción unifica de forma inédita las operaciones del BIRF, la IFC y MIGA.
Esta sinergia busca agilizar el financiamiento y, sobre todo, potenciar las garantías para la movilización de capital privado.Marco de Alianza País (CPF) 2027-2034: Un ambicioso plan a ocho años que redefine la cooperación técnica y financiera, marcando el inicio de una etapa orientada a la productividad y la inclusión.
Paraguay tiene la oportunidad técnica y política de convertirse en un caso de éxito y un espejo para América Latina. Demostrar que es posible conjugar la disciplina fiscal con un crecimiento inclusivo y diversificado es el gran desafío de esta generación. Las cartas están sobre la mesa; ahora corresponde acelerar la marcha hacia las reformas estructurales.