NÚMEROS DE ELECTORES SOSPECHOSOS
Una participación de más del 70% es lo que espera el Tribunal Superior de Justicia Electoral para estos comicios del domingo, con algunas cuestiones que llaman poderosamente la atención. Según la Dirección Nacional de Estadísticas y Censos, somos 6 millones 460 mil los paraguayos y están habilitados un poco más de 5 millones de personas para votar el próximo domingo.
Se supone que somos un país que debe tener entre la franja de haber nacido y 18 años una cifra muy superior a esa cantidad que se afirma porque se habla de un porcentaje del 33% que debería estar en ese segmento y que no estarían habilitados a votar, por lo cual el universo de votantes no debería sobrepasar de 4 millones 600 mil. Es muy importante que las elecciones sean limpias y transparentes y que garanticen que el ganador de los comicios represente realmente la voluntad del pueblo en ese momento. Conocemos que hay muchas formas de trampas y de manipulaciones electorales, algunas bastante usadas por diferentes grupos políticos que es pagar a que alguien vaya a votar por uno o pagar a alguien que sabemos que votará en contra de uno, pero esta cuestión de los números en donde más de 5 millones están habilitados y sólo somos 6 millones 400 mil debería ser explicada de manera mucho más clara y contundente para no dejar dudas de que los números que arrojen los resultados del domingo van a ser ciertos y no van a prestarse a conjeturas ni a dudas.
MUCHO CUIDADO CON LAS INVERSIONES PIRATAS
La empresa británica Átomo ha roto el trato que tenía con el Paraguay para la utilización de hidroenergía a un precio con el que no estaba de acuerdo la ANDE. Inicialmente el gobierno de Peña había sacado dos decretos favorables a esta empresa que posteriormente los rompió.
Ahora no sólo que se abre la posibilidad de continuar esto en los estrados judiciales, sino que puede terminar siendo un perjuicio enorme para el país del que el único responsable será el presidente de la república Santiago Peña. Si no se hicieron las cosas como se debiera o si esta empresa que tiene negros antecedentes de inversión en la Argentina que incluso ha dejado de cotizar en la bolsa británica y dice fue perjudicada con la rotura de los dos decretos, habría que mirar si no terminamos perdiendo el caso como la cuestión de Gramón Berres. El Paraguay no puede estar sujeto a una serie de inversores tramposos si no operamos de manera limpia y transparente siempre.
Lo que debemos tener conciencia es que cualquiera de estas inversiones que son muy celebradas por el presidente de la república en cada uno de su viaje no necesariamente nos trae siempre a los buenos. Detrás de los mismos también vienen varios piratas.
DESARREGLOS EN EL MANEJO DE LA ECONOMÍA
La calificadora Fitch no le ha dado al Paraguay el grado de inversión por varias cuestiones que las otras calificadoras han considerado secundarias. Han dicho entre otras cosas las anteriores que a pesar de los números que se mostraban Paraguay merecía alcanzar dicho grado. Ahora esta última empresa norteamericana a la que aún no le ha dado el grado de inversión encuentra varias cuestiones que deben explicarse de forma clara.
Como el gobierno acumuló deudas por más de 1.300 millones de dólares y su ex ministro de economía, Fernández Valdovinos no sabía de dónde había venido dicha deuda envió claramente un signo que las finanzas se manejan sin el mínimo rigor de una despensa de barrio.. Esta forma amateur, poco incluso rigurosa con los trámites que debería tener un estado bien organizado son las cuestiones que nos dejan rezagados y los que realmente generan dudas en torno a si el país es realmente un país en donde la gente pueda invertir con seguridad y con garantía. El hecho de que se haya hecho poco también para que el déficit fiscal no sea tan creciente como los números que tenemos en la actualidad y que son los que les gustan a los inversores extranjeros y especialmente a los compradores de bonos del tesoro paraguayo no han sido aclarados.
Y el haberse pasado una ley de superintendencia de cajas no ayudó a que se limpiarán las mismas empeoró las cosas. Seguimos perdiendo mucho dinero en ese camino y el gobierno privilegia lo político sobre lo financiero y consiguientemente no alcanzamos el grado de inversión de una de dichas empresas calificadoras que encuentra que el Paraguay necesita previsibilidad jurídica, garantías y rigor en el manejo de las finanzas. .

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
